Insurgente.org. El diario de izquierdas en internet

A+ A A-
Valora este artículo
(2 votos)
El régimen hace aguas por las partes bajas, por lo local. El gobierno del Partido Popular ha puesto en marcha medidas retro para taponar los boquetes que se abren a sus pies. De ahí la reforma exprés de la Ley de Bases de Régimen Local recientemente aprobada y la última iniciativa para cambiar la Ley Electoral a fin de que los alcaldes salgan de la lista ganadora.

Mediante la primera se intenta quitar capacidad política a muchos de los 8.117 ayuntamientos existentes en España transfiriendo competencias a las autonomías, y con la segunda impedir que el poder municipal que nazca de los comicios de mayo de 2015 quede fuera de su control. Para vestir esos atentados a la democracia de base se utilizan las tretas y sofismas que suele gastarse el cartel dinástico imperante (PP-PSOE). Se argumenta falazmente que la reforma local es una manera de sufragar la carga presupuestaria de los ayuntamientos y que la concentración de los votos en el partido más votado es un impulso de “regeneración democrática”. Falacias de boticario.

El atraco es tan descarado que en Génova 13 lo maquillan afirmando que la fórmula introduce la “elección directa” del alcalde en los municipios, cuando en realidad se trata de hacerla aún más ajena a la voluntad de los electores. Que sea la voz de la partidocracia y fulmine el derecho a decidir. Con el modelo de listas cerradas y bloqueadas vigente, la presunta “innovación” supone en realidad volver a la democracia orgánica del franquismo. Una verdadera elección directa consistiría en que los vecinos pudieran designar al alcalde de entre la nómina de candidatos de libre presentación, y no tener que limitarse a refrendar una papeleta electoral previamente confeccionada por el aparato de los partidos. La reforma de la Ley Local fue aprobada por el rodillo del PP con el único apoyo de Unión del Pueblo Navarro (algo así han hecho de aquella manera en Castilla La Mancha). Y la última propuesta ha sido lanzada como globo sonda para ver la reacción del PSOE y su nuevo secretario general, un tal Sánchez, que a bote pronto se ha plantado.

Si en esta ocasión el ejecutivo de Mariano Rajoy volviera a imponer su mayoría absoluta en un asunto de tanta trascendencia política, estaríamos ante un “golpe de mano” antidemocrático de parecidas características al de la reforma (también de penalti) del artículo 135 de la Constitución por Rodríguez Zapatero. Lo cual hace suponer que no cabe tenerlas todas consigo sobre las últimas voluntades del que ha sido su socio en tantas otras cuestiones consideradas al alimón “razones de Estado”. Como con el consenso-doblete ante la consulta catalanista. Sobre todo teniendo en cuenta que ya el propio PSOE llevó esa propuesta de “elección directa” en su programa electoral de las municipales de 2003 y las generales de 2004 (pretendía bunkerizarse en el nivel local). Sin olvidar que los socialistas franceses acaban de aplicar la guillotina a cientos de ayuntamientos con parecidos razonamientos a los utilizados aquí por el PP.

Salga el sol por Antequera o por Calatayud, lo que estos atropellados reubicamientos evidencian es el miedo del duopolio dominante a que el próximo 2015, tomando como lanzadera las elecciones municipales de mayo, señale el principio del fin del modelo político de democracia confiscada que inoculó la transición. Y que piezas clave del organigrama capitalino del PP como Madrid o Valencia caigan por su propio peso. Porque lo que todas las encuestas destacan (por más que unas veces el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) y otras empresas privadas como Metroscopia barran para sus amos), es que la gente ha perdido el miedo y piensa decir adiós a todo eso. Hay un inmenso deseo de democracia directa, pero que va en la dirección opuesta de esa mercancía averiada, herencia de la casta franquista, con que el poder intenta autoperpetuarse.

La cínica campaña de agitación y propaganda que han emprendido para dinamitar la política local es una prueba de su febril acojonamiento. Hasta tal punto que parecen dispuestos a dar un “tejerazo” con el BOE para salvar esa patria de la que se creen dueños en propiedad indivisa. La introducción de la “elección directa” a través de la lista más votada haría que una mayoría relativa electoral se convirtiera ipso facto en una mayoría absoluta. Y además, que contrapesos tradicionales del parlamentarismo garantista, como la moción de censura y la cuestión de confianza, quedaran en papel mojado. Otra vez: ¡vivan las caenas!

Fuente: http://rojoynegro.info/articulo/ide...

Sábado, 23 Agosto 2014 13:10
Publicado en Política
Leer más ... 0
Modificado por última vez en , 30 Noviembre -0001 00:00
Valora este artículo
(0 votos)
Sábado, 23 Agosto 2014 12:37
Publicado en Humoris Causa
Leer más ... 0
Modificado por última vez en , 30 Noviembre -0001 00:00
Valora este artículo
(0 votos)
Alianza Popular no defendió la elección directa de los regidores durante los debates de la actual ley electoral en 1985.

La pretensión del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, de cambiar el actual sistema de elección de los alcaldes de cara a los próximos comicios municipales, previstos para el cuarto domingo del mes de mayo de 2015, requiere una operación política de gran envergadura para adoptar los cambios legislativos necesarios. De entrada, hay que cambiar la Constitución. 

La elección de los alcaldes de los más de 8.000  municipios españoles mediante el voto directo de los ciudadanos no es posible en estos momentos sin la reforma de la Carta Magna. El texto constitucional es claro en este punto, según reza su artículo 140: "(...) Los Alcaldes serán elegidos por los Concejales o por los vecinos. La ley regulará las condiciones en las que procede el régimen del concejo abierto".

Diversos expertos constitucionalistas consultados por Público coinciden en destacar que "tanto en la letra como en el espíritu de este artículo la Carta Magna hace una distinción entre el sistema general de elección de los alcaldes a través de los concejales y el sistema de concejo abierto, muy minoritario, en el que la elección se hace directamente por los vecinos".

E insisten: "La disyuntiva 'o' diferencia claramente el sistema general, mediante los concejales electos, del sistema de concejo abierto que es de aplicación en comunidades pequeñas de `vecinos´. Por esa misma razón, a continuación, el legislador añade que la ley regulará las características de esta peculiar modalidad".

A juicio de los expertos, el legislador hubiera sido explícito en el caso de querer dejar la puerta abierta a la elección directa de los alcaldes mediante el voto directo de los ciudadanos. "No se hace referencia a ello en este artículo ni en ningún otro", añade uno de los constitucionalistas consultados. En consecuencia, la única alternativa para la elección directa de los alcaldes es reformar este artículo de la Constitución.

La modificación del artículo 140 de la Carta Magna no está incluida entre aquellos que requieren una compleja tramitación por no estar contemplado en el Título preliminar, el Capítulo segundo, la sección segunda del Título I o en el Título II, es decir en lo que se denominan derechos fundamentales. Tan solo se requiere el voto favorable la mayoría absoluta del Congreso de los Diputados y del Senado. Así ocurrió con las dos reformas que ha tenido la Constitución en sus artículos 13 (en agosto de 1992) y 135 (en septiembre de 2011).

En ambos casos las reformas tuvieron el respaldo de los dos grupos mayoritarios en las dos cámaras, socialistas y populares, y con apoyos de terceros en cada una de las dos reformas. En la actualidad no existe ningún grupo del arco parlamentario que apoye la iniciativa planteada por Rajoy y los populares para promover las reformas legislativas necesarias para cambiar el actual sistema de elección de alcaldes.

Socialistas, nacionalistas. La Izquierda Plural y el resto de formaciones parlamentarias han lanzado duras críticas a esa pretensión. Se da la circunstancia de que, además, Rajoy no ha trasladado formalmente a ningún grupo parlamentario los detalles de su iniciativa. Eso sí, la mayoría absoluta del PP en ambas cámaras parlamentarias le permiten a Rajoy realizar la modificación en solitario.

Al margen de la necesaria reforma constitucional, la propuesta de Rajoy requiere cambiar la ley Orgánica de Régimen Electoral General (LOREG) que data de julio de 1985. Esta ley ha sufrido hasta 18 reformas mediante otras tantas leyes orgánicas en las que se han introducido numerosas modificaciones (la última, de gran calado, en enero de 2011). Pues bien, ninguna de ellas, pese a realizarse con consensos de diverso color político, afecta a los artículos 195 y 196 en los que se especifica tanto la constitución de los consistorios como la elección de los alcaldes mediante el voto de los concejales electos. La mayoría absoluta del PP también permite en este caso modificar en solitario una ley orgánica ya que solo se requiere la mayoría absoluta del Congreso de los Diputados (176 votos) y en el Senado (134).      

Cabe recordar que en los debates parlamentarios durante la tramitación de la LOREG en el Congreso de los Diputados los populares - entonces bajo las siglas de Alianza Popular - no plantearon en ningún momento la elección directa de los alcaldes. Es más, el grupo parlamentario defendió el sistema proporcional y la regla D´Hont vigentes hasta entonces y también en la actualidad. En ese momento ya se habían producido dos elecciones municipales: en 1979 y en 1983.

La LOREG recibió un respaldo prácticamente unánime (apenas hubo un voto en contra y tres abstenciones en la votación final) en una legislatura, la II,  en la que el PSOE tenía la mayoría absoluta con 202 escaños en la Cámara baja. En la explicación del voto favorable, el portavoz parlamentario del grupo de Alianza Popular, Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, dijo: "Hemos dado una vez más nuestro voto afirmativo a esta ley, esperando que su aplicación sea tan garante de la pureza democrática como ha sido la intención de los legisladores que de todas las latitudes políticas han contribuido a su elaboración".

Casi treinta años después ese criterio ha cambiado. Pero, claro, ni Mariano Rajoy era entonces diputado ni ahora Miguel Herrero ocupa escaño en el hemiciclo del Palacio de la Carrera de San Jerónimo. Y la mayoría absoluta ha cambiado de bancada.

Fuente: http://www.publico.es/politica/539968/la-eleccion-de-alcaldes-que-proclama-rajoy-implica-reformar-la-constitucion

Sábado, 23 Agosto 2014 12:21
Publicado en Política
Leer más ... 0
Modificado por última vez en , 30 Noviembre -0001 00:00
La consigna del sionismo “una tierra sin hombres para hombres sin tierra” ha vertebrado la colonización judía de Palestina desde hace más de un siglo. La realización de un “estado judío”, el objetivo del sionismo, presupone una fuerte mayoría de población judía y una limpieza étnica de los que estaban allí desde mucho antes. Israel es por ello una construcción racista.

La supremacía judía se asegura mediante una sistema de apartheid constituido sobre la base de leyes, normas administrativas y mandatos religiosos. Al día de hoy todavía, falta en Israel una constitución con fronteras fijadas, lo cual está totalmente en consonancia con las exigencias expansionistas del sionismo.

Una constitución de 1985 y una ley de partidos del año 1992 no acepta ningún partido político que se oponga abiertamente en su programa a “la existencia del estado de Israel como el estado del pueblo judío”. Israel no es entonces ni siquiera una democracia para los mismos judíos. La ley de retorno le da a los judíos fuera de Israel el derecho a inmigrar y convertirse en ciudadanos judíos en tanto que a los palestinos expulsados se les niega ese mismo derecho consagrado por la justicia internacional. Esa ley es parte fundamental del sistema de apartheid y convierte a todos los judíos en enemigos potenciales de los palestinos.

El documento de identidad israelí no señala “israelí” como nacionalidad sino “judía”, “árabe”, etcétera. Los ciudadanos no judíos no pueden casarse con judíos dentro de Israel o gozar del suelo. Muchas aldeas árabes carecen de estatuto legal como áreas habitacionales y con ello no tienen derecho alguno a servicios públicos y generales como energía o agua. Los árabes israelíes no pueden hacer el servicio militar (con contadísimas excepciones), lo cual conlleva una clara discriminación en el usufructo de derechos sociales, estudios, etcétera.

De la Palestina original hay ahora un 10% que está ocupada, el resto ha sido totalmente robada. Toda la vida y la actividad palestina ha sido estrangulada, y ahora, desde enero de 2006, con la ayuda de la llamada comunidad internacional existe el empeño en acabar con los palestinos por el hambre y las privaciones. Se trata de una política genocida, si seguimos la definición de la convención sobre genocidio de la ONU, en la medida en que su objetivo es ‘amenazar destruir total o parcialmente a la población palestina’. Israel viola permanentemente derechos que la ONU asigna a cada pueblo y no existe ningún otro estado en el planeta que haya ignorado tantas resoluciones de la ONU vinculadas con esa cuestión. Israel es un gran poder militar, nuclear. El último ataque sobre El Líbano, así como la amenaza de descargar bombas atómicas sobre Irán ponen al descubierto las ambiciones israelíes de desestabilizar y destruir a los vecinos de su región. No hay que olvidar los ataques anteriores sobre Egipto y El Líbano.

La colonización de Palestina sigue su curso en Cisjordania (Gaza ha sido convertida en un gueto). Todo ello siguiendo el plan que Theodor Herzl presentara en su libro El estado de los judíos (1896) que se adoptó cuando el primer congreso sionista, en 1897. Uno de los puntos de partida principales del sionismo es que la asimilación de los judíos no sirve contra el antisemitismo. La “raza” judía es vista como un pueblo con derecho a un estado propio en Palestina, donde está el monte Sion. El objetivo es una utopía socialista; un estado modélico.

El fundamento del sionismo, sin embargo, fue conformado algo antes por Moses Hess, denominado rabino comunista. Fue unos de los primeros socialistas significativos de Alemania, así como uno de los mentores de Karl Marx. Es considerado por los sionistas como el primero y escribió Roma y Jerusalén (1862) que tiempo después Herzl iba a considerar como el libro que decía todo lo que era necesario decir sobre sionismo. En esa obra Hess realza el concepto de “raza” judía, su superiodad así como su carácter de pueblo elegido, en tanto ve a la religión judía como la mejor garantía para la nacionalidad judía.

El proyecto sionista se desarrrolló asimismo a manos de Ber Borochov, marxista, sobre la base de una “concentración territorial” como solución para la cuestión judía. Fundó Poale Zion, un partido sionista marxista que apoyó la revolución rusa de 1917. Uno de sus miembros fue David Ben Gurion –el padre del Estado de Israel– que llegó a Palestina a principios del s. XX. Ben Gurion se consideraba a sí mismo como un bolchevique y era partidario de la dictadura del proletariado en todos los países salvo en Palestina, donde aplicó directamente la dictadura del sionismo.

Poale Zion se fracturó y la rama socialista con Ben Gurion como líder fue durante largo tiempo la corriente dominante dentro del sionismo. La colonización se hizo en nombre del socialismo y de la cultura de la ilustración occidental. Por eso mismo, se hizo a pasos y con tratativas con los palestinos. La fundación del estado judío iba a esperar. Porque primero había que forjar un ejército capaz de golpear con contundencia (Haganá), que estuviera en condiciones de expulsar a los palestinos, así como crear y defender una buena mayoría de judíos en la mayor parte del territorio palestino. Esta estrategia fue, como sabemos, muy exitosa, así como, más adelante lo fueron los llamados Acuerdos de Oslo, después de los cuales más que se duplicó el número de los asentamientos judíos en Cisjordania.

Una línea minoritaria dentro del sionismo fue la representada por Zeév Jabotinsky, partidaria de la acción inmediata. Fundó en 1925 un partido sionista revisionista que reclamaba la formación de un Gran Israel que abarcara no sólo toda Palestina sino también Transjordania, partes de Siria y El Líbano, y hasta el río Éufrates. En el texto “La muralla de hierro” de 1937 sostiene que todos los nativos incluidos los palestinos están en contra de los colonialistas por lo cual hay que mostrarles con firmeza que toda resistencia es insensata.

En tanto Ben Gurion guardaba simpatía con el marxismo y más tarde con la socialdemocracia, Jabotinsky depositaba la suya en el fascismo de Mussolini. Fundó el grupo terrorista Irgún que llevó a cabo los peores atentados para la expulsión de los palestinos. Un grupo a su vez escindido de ellos, el Stern, llevó a cabo el asesinato premeditado de Folke Bernadotte, en 1948, enviado oficial de la ONU de origen sueco en el territorio y mediador entre sionistas y árabes palestinos. Los líderes de estos últimos agrupamientos, terroristas, Menachem Begin y Yitzak Rabin, fueron con el tiempo, sucesivamente, jefes de gobierno en Israel. La política simbolizada en La Muralla de Hierro ha sido consumada por el penúltimo jefe de gobierno, Ariel Sharon, y el actual sucesor, Ehud Olmert, la ha afianzado con poderes militares ampliados. Es la política que representaban Begin y Rabin. Fueron sin embargo gobiernos socialdemócratas los que llevaron a cabo las enormes ampliaciones de las colonizaciones judías tanto en Cisjordania como en la Franja de Gaza. Esa “izquierda” socialista nacional o nacionalsocialista a la que Sharon perteneció originariamente.

Los marxistas europeos orientales le imprimieron su impronta a la colonización de Palestina durante la primera mitad del siglo XX. Se llevó adelante con trabajos colectivos en el campo, el kibutz fue su punta de lanza. Se trataba de organizaciones de democracia directa, experimentos de sociedad socialista, las más de las veces seculares, laicos. No corría el dinero dentro de la comunidad y la crianza de los niños era sí o sí colectiva. Únicamente los judíos podían participar de ello. Los kibutzim, que de ese modo resultaban bastiones racistas, desempeñaron un papel importante en la conquista militar y en la defensa del territorio conquistado. Hoy en día, los colonos de la Margen Occidental o de las alturas de Golan cumplen exactamente la misma función, aunque ahora se trate de nacionalistas religiosos ortodoxos. Después de 1967 la influencia religiosa ha crecido y cada vez resulta más insensato hablar de izquierda o derecha en la política israelí. Los motivos religiosos en el sionismo han sido siempre importantes. Hoy en día la política y la religión se han fusionado en Israel.

Moses Hess vinculó raza, pueblo, nación y condición de pueblo elegido en un socialismo nacional erigido en una configuración colonial. Fue lo que se denominó sionismo. Más tarde apareció el socialismo nacional alemán, que se componía de los mismos elementos.

“Creo, como Hitler, en la idea del poder de la sangre.” Así escribe Chaim Nachman Bialik en “La hora del presente” (1934). Está considerado el poeta nacional israelí.

Las organizaciones judías y los agrupamientos judíos fuera de Israel están hoy en día dominados por el sionismo. Su apoyo al estado judío es un presupuesto para que sigan existiendo, aunque se contradiga flagrantemente con las libertades públicas y los derechos democráticos que quieren gozar en los países en que viven. Con esta doble moral los propios judíos incrementan un odio al judío.

Hay que agregar que la solución de dos estados según el modelo de los tratados de Oslo, que preserva un “estado judío”, significa una perversión de los derechos de los pueblos, puesto que legalizaría el robo de tierras y la limpieza étnica. El estado sionista de apartheid debería ser transformado en una democracia en la que rijan iguales derechos para todos sus ciudadanos, al margen de la pertenencia religiosa o la etnicidad de sus miembros. Los campesinos expulsados tienen que tener el derecho de retorno. Así desaparecería el basamento para la ocupación de Cisjordania o las alturas de Golán, así como el Muro. Una solución de este tipo, “sudafricana”, posibilitaría quedarse también a los colonizadores. En Argelia los colonizadores tuvieron que abandonar el país porque sus aliados occidentales se aferraron en no querer ceder ni un ápice. Ese desenlace tendría que ayudar a reflexionar en la situación Palestina/Israel.

Lasse Wilhelmsson es periodista, exmiembro de las autoridades políticas del municipio de Täby, provincia de Estocolmo, Suecia. Ha sido residente en Israel durante algunos años en la década de los ‘60.

Su texto proviene del año 2006, después del ataque generalizado a la Franja de Gaza (y al Líbano) por parte del Estado de Israel.

Traducciòn del sueco para Rebelión de Luis E. Sabini Fernández

Fuente: Rebelión

Sábado, 23 Agosto 2014 12:05
Publicado en Mas noticias
Escrito por
Leer más ... 0
Valora este artículo
(5 votos)
Este articulo es una respuesta a "Les arrels de Podemos, desmobilització, derrotes i electoralisme" [1]

Por si no lo sabíais, el domingo 27 de julio a las tres de la tarde se cerraba la segunda reunión de la coordinadora catalana de círculos sin poder llegar al único objetivo de la reunión: encontrar una forma de organizarse a nivel de Catalunya.

El contexto político

Para entender el éxito de Podemos y enfocar correctamente los debates en su proceso "constituyente" hace falta perfilar bien el marco en el que se desarrolla este proceso. Y es que el crecimiento de la formación no se limita a la campaña de hiperliderazgo mediático pre europeas. Precisamente este éxito electoral ha relanzado el proyecto, pasando de 300 círculos antes del 25-M a cerca de 900 en el momento de escribir este artículo. Ya no estamos hablando del experimento de “un politólogo chalado” de la Universidad Complutense.

Podemos ha superado la prueba de fuego en las europeas y se ha situado como uno de los actores más serios en el panorama político "de masas". Aquí ya no estamos hablando de La Tuerka Party (LTP) ni de Izquierda Anticapitalista (IA) y demás grupúsculos reducidos, estamos hablando de una formación política de miles con más vocación de gobierno que los propios partidos del régimen. La potencialidad de Podemos no solo reside en el desorbitado ritmo de crecimiento en miembros y votos. Sino en que es un cuerpo en formación difícil de controlar.

Los sectores organizados en Podemos no lo tendrán fácil si quieren dirigir cerca de 900 círculos que implican a miles de personas afiliadas imprevisibles. Se podrán hacer maniobras burocráticas desde el centro o la izquierda de la formación. Pero sencillamente tenemos que entender que estamos asistiendo al proceso de formación de un instrumento masivo de lucha de clases tan grande como imprevisible y tan potencialmente rupturista como capaz de vender la lucha a un reformismo posibilista impulsado desde arriba.

Nuevo tablero de juego

Asumiendo esta máxima desde el principio (que el estado actual de Podemos es fetal y plástico) quedan de entrada descartadas todas aquellas posturas inmovilistas que sitúan a Podemos únicamente en el reformismo radical, en la acción parlamentaria y en un programa reformista que aplicar desde las instituciones, pues una formación no es su programa y lo que está pasando en los círculos de todo el estado va más allá de diez demandas en abstracto. Cierto es que es un riesgo a evitar el hecho de que Podemos acabe siendo un nuevo partido socialdemócrata al estilo Syriza en Grecia, pero no es así todavía, al menos no hasta el congreso fundacional de otoño.

Para poder valorar la más importante de las dimensiones de este proceso hace falta hacer una lectura de la crisis del bipartidismo y valorar hacia qué situación queremos reconducir esta crisis las personas revolucionarias. Con respecto a la crisis de las instituciones, observamos como Podemos le roba votantes sobre todo al PSOE, pero también a las fuerzas de la derecha más "regeneracionista". Y no solo a estos, sino que está activando a un flujo importante de abstencionistas. [2] Personas que se autodenominaban "apolíticas" ahora están implicándose en la construcción de un contrapoder. Cosa que como nos ha enseñado la izquierda independentista catalana, no es tan fácil.

¿Y qué queremos las y los revolucionarios?

Muchos de nosotros cuando pensamos en una revolución automáticamente dibujamos en nuestra mente la idea de una revuelta urbana, tal vez por fetiche.

Pero si intentamos profundizar en el significado, una revolución es una transformación profunda de la sociedad y de todas las relaciones (económicas, sociales, políticas y de todo tipo) que se dan en esta. Es necesario destruir el viejo orden a la vez que ganan peso las nuevas instituciones, como podrían ser los consejos de gestión colectiva de empresas o la gestión de la vida pública mediante mecanismos horizontales de toma de decisiones (asambleas de barrio o municipio, por ejemplo) que se oponen a las antiguas en la ejecución del poder real. Si estas nuevas instituciones ya existentes se imponen y perduran en el proceso de destrucción ya no de las antiguas instituciones, sino de las antiguas relaciones sociales, entonces el proceso revolucionario está de pleno en marcha.

En la situación política actual existe el agotamiento y la deslegitimación de las instituciones del régimen del 78. No estoy queriendo decir que estas (estado, mercado, y superestructura) sean inoperativas, ni tan solo que encuentren una oposición generalizada (de hecho el limitado número de huelgas generales y la pequeñez del sindicalismo combativo son muestra de que esta oposición tan siquiera está, mayoritariamente, organizada). Por mucha crisis de régimen de la que hablemos, día a día la sociedad opera tal y como le conviene a la patronal.

Es verdad que existe un rechazo generalizado al estado de las cosas. Pero si por un momento imaginamos en el Estado español un panorama en el que se detiene el curso de la producción, desgraciadamente no hay hoy en día la organización suficiente de la gente de abajo como para organizar el cambio del sistema. Es por eso precisamente por lo que en el Estado español no explota la situación. No existe un contrapoder real al régimen.

¿Qué hacer?

He aquí la condición necesaria pero inexistente para una salida revolucionaria de la crisis –y he aquí la dirección en la que tenemos que trabajar las y los anticapitalistas. Aquí es donde cobra vital importancia Podemos. Puede sonar extremadamente petulante, de hecho es extremadamente petulante decir que Podemos podría erguirse como esta "institucionalidad anti sistema", pero es innegable que la formación cumple las siguientes características:

1. Aglutina a miles de personas con una perspectiva rupturista

2. Desde su creación ha demostrado tener más imbricación en la ciudadanía que cualquier otra fuerza política.

3. Por primera vez existe un partido de formato rupturista con extensión estatal. Y con más arraigo en las clases populares que muchas fuerzas del municipalismo independentista…

4. Su sobredimensión en relación a su inexistente aparato de partido y la pequeñez proporcional que ocupan en su seno (en Madrid) las diferentes facciones organizadas, da al global un carácter incontrolable por nadie excepto por la gente de los círculos.

5. En Catalunya el proceso constituyente de Podem coincide con el punto álgido de la lucha independentista. El caso catalán es un marco excepcional en el que la Izquierda Independentista no ha conseguido llegar a todos los sectores de la clase trabajadora pero ha absorbido a un elevadísimo porcentaje de los cuadros revolucionarios de Barcelona. Podem por su parte está llegando a estos sectores trabajadores pero sin tener en su seno apenas organizaciones con un proyecto claro y una praxis revolucionaria. Estos sujetos existen dentro de Podemos sobre todo en Madrid. Pero el caso catalán plantea este panorama vacío y he aquí el resultado de la asamblea de Catalunya de Podem explicado al principio del artículo.

Estos cinco puntos en Catalunya cobran especial fuerza si consideramos que estamos en la cuenta atrás para construir un sujeto capaz de liderar la desobediencia y desbordar desde abajo el proceso soberanista. En la naturaleza de Podemos existe el riesgo de caer en el reformismo y que se llene de arribistas y demás, pero es aquí donde las CUP (todo indica que desde una posición bastante distante) tienen que tensar todo el movimiento hacia la izquierda. Porque ya no solo tienen una cabeza los y las rupturistas en Catalunya. [3]

Plantearse que Podemos pueda desbordar por la desobediencia el proceso soberanista implica suponer que en su seno habrá fuerzas independentistas y revolucionarias, cosa que desgraciadamente no sucederá. Entonces, se entiende que la influencia de Podemos será menor a la de las CUP a medida que se acerque el 9N, pero la potencialidad de esta nueva estructura está ahí.

Uno de los problemas que puede tener Podemos si no se convierte en una herramienta de lucha y movilización es que entonces se convierta en un aparato burocrático copado por técnicos progresistas de la política "institucional", con los problemas que esto conlleva. La cuestión consiste en que, cuestionando la visión sobre el poder de Iñigo Errejón en su artículo "Estados en transición: nuevas correlaciones de fuerzas y la construcción de la irreversibilidad" (extremadamente recomendable para entender el enfoque de Podemos desde La Tuerka Party):

"Al hacer eso [llegar las mayorías populares al control de ciertas instituciones] se produce lo que podríamos denominar –usando un concepto viejo pero tremendamente útil– una “guerra de posiciones” al interior del Estado. Se trata de un poder político de signo progresista apoyado en la movilización (o en invocación de la posible movilización de los sectores desfavorecidos) que hace uso continuo de ella como una baza de negociación y disputa con los núcleos conservadores en el Estado." [4]

La disputa real por el poder no parte de cero cuando un grupo de técnicos comienzan a aplicar políticas públicas de redistribución, ni a dotar a "los muchos" de herramientas de participación, utilizando la movilización como puño de acero para enfrentarse a la clase dirigente. Esta errónea concepción de la dialéctica del desarrollo social está profundamente sesgada por el hecho de que la simple y formal rendición de cuentas no implica ninguna forma de verdadero control popular.

Además Errejón asume al estado burgués como si fuera una herramienta inamovible de manipulación de la correlación de fuerzas. Sacrificando por "lo posible" la posibilidad de una ruptura con el viejo régimen.

Por el contrario, el enfoque revolucionario sitúa el eje del poder en la construcción de contrapoderes populares capaces de gestionar la cotidianidad del pueblo (desde el pueblo). Estos contrapoderes (independientemente de si tienen o no personas infiltradas en las antiguas instituciones, cosa históricamente necesaria) han de ser el relevo del poder estatal en el proceso en el que son destruidas las viejas instituciones. La movilización (también en el sentido de creación de estructuras de poder desde la base) es el corazón del proceso social, no una herramienta de nuestros representantes en la estructura estatal. [5]

Podemos es todos estos enfoques y ninguno de ellos a la vez. Pero el cambio, al igual que los círculos, tiene que estar necesariamente en la calle. Por lo tanto hay que dotar a los círculos de todo el poder, ya que estos aglutinan un sector importante de la clase trabajadora, organizándola y construyendo un potencial sujeto revolucionario.

Podemos puede tomar dos rumbos bien distintos:

  1. Podría acabar siendo un fake: una herramienta para que un grupo de politólogos jueguen a ser Hugo Chávez.
  2. Podría acabar siendo una estructura asamblearia del poder desde abajo, que lleve la ruptura a todos los rincones del estado español, conectando las luchas.

Notas:

  1. Portillo, Albert: “Les arrels de Podemos: Desmobilització, Derrotes i Electoralisme”. Disponible en http://estudiants.enlluita.org/les-arrels-de-podemos-derrotes-desmobilitzacio-i-electoralisme/
  2. Fernández-Albertos, José: “El voto a Podemos en cuatro gráficos”. Disponible en http://www.eldiario.es/piedrasdepapel/voto-Podemos-graficos_6_264983501.html
  3. Ya que según el Barómetro Político del Gabinete de Estudios Sociales y Opinión Pública (GESOP) Podemos llegaría a obtener 10 diputados y alrededor del 8’5% del voto en Catalunya, superando incluso las CUP. Ver el artículo de “El periódico”: Julve, Rafa: “ERC treuria més avantatge que mai a CiU i Podem aconseguiria 10 escons al Parlament”. Disponible en http://www.elperiodico.cat/ca/noticias/politica/erc-treu-mes-avantatge-ciu-podem-irromp-parlament-3327194
  4. Errejón Galván, Iñigo:”Estados en transición: nuevas correlaciones de fuerzas y la construcción de la irreversibilidad”. Disponible en: http://www.academia.edu/6844236/Estados_en_transicion_nuevas_correlaciones_de_fuerza_y_la_construccion_de_la_irreversibilidad
  5. Para leer más sobre el tema del Estado lee el artículo de la Hiedra “La izquierda ante el Estado y su democracia” de Luke Stobart. Disponible enhttp://lahiedra.info/la-izquierda-ante-el-estado-y-su-democracia/

Nahuel Quimasó es miembro de Estudiants En lluita / Estudiantes En lucha

Sábado, 23 Agosto 2014 11:36
Publicado en Política
Leer más ... 0
Modificado por última vez en , 30 Noviembre -0001 00:00
Valora este artículo
(0 votos)
En tiempos recientes muchos intelectuales de izquierda argumentan que la crisis de las ideologías ha hecho que los partidos políticos pierdan identidad porque ya no tienen referentes doctrinarios.

Sin embargo «esta crisis no cuestiona el ideario democrático ni tampoco pone en duda el papel del mercado». Así, rechazan la «lucha de clases», señalando además, que nadie en su sano juicio «abogaría por la desaparición de la institución del mercado». Entonces, como manifiesta Marta Harnecker (2008), desde esta perspectiva, aunque de modo general, «las organizaciones de izquierda se hacen indistinguibles de las de derecha».

En ese marco, a la «tesis liberal (y neoliberal)» se le opone como alternativa la «tesis del republicanismo». El centro de la discusión lo constituye el debate sobre el concepto de libertad. En la tradición puramente liberal la libertad es entendida como «la no interferencia del Estado y el mercado autoregulado», pero en épocas de crisis es el Estado quien es llamado para salvar al mercado. Por tanto, se trata de una tesis que ya está agotada. Para el republicanismo la libertad es «entendida como no dominación, lo que legitima una mayor intervención del Estado, precisamente para asegurarla».

Sin embargo, desde nuestra perspectiva el problema no consiste en democratizar-reformar a través del Estado burgués el actual orden de cosas, poniéndole «rostro humano» a la desigualdad, la exclusión, la explotación, la discriminación y toda forma de polarización. Primero, debido a que «el Estado es una máquina puesta en manos de la clase dominante para aplastar la resistencia de sus enemigos de clase». Segundo, que la «democracia plena», «democracia para todos», «democracia para los explotadores y para los explotados», no es real, no es más que una ilusión que nos vende la burguesía, dándonos gato por liebre. Bajo el capitalismo –aun en el régimen más democrático– la democracia se basa en la restricción de los derechos de las grandes mayorías explotadas. En ese sentido, la actual democracia burguesa no es más que la «dictadura» de una minoría de explotadores en contra de la gran mayoría explotada. Tercero, que la experiencia histórica muestra que bajo el capitalismo no existen ni pueden existir «verdaderas» libertades para los explotados, estas son privilegio de la minoría explotadora.

Por tanto, la democratización y las reformas, tendrían sentido cuando sean concebidas como medios para el logro de un «proyecto societal alternativo al capitalismo». Es decir, la idea de anteponer el republicanismo al neoliberalismo podría adquirir un real sentido histórico si fuese enmarcada como parte de un «proceso de transición» que descanse fuertemente en el empoderamiento económico y político de los sectores populares y sus organizaciones, es decir, la creación de Poder Popular.

Sábado, 23 Agosto 2014 11:21
Publicado en Política
Leer más ... 0
Modificado por última vez en , 30 Noviembre -0001 00:00
Valora este artículo
(2 votos)
Los últimos informes de UNICEF confirman que Cuba es la única nación de América Latina sin desnutrición infantil severa (1). Juan José Ortiz Brú, representante durante años de esta organización, ha reconocido en numerosas ocasiones la situación de privilegio de la infancia cubana en el contexto de los países de América Latina.

“Es increíble. Aquí (en Cuba) no hay redes de maltrato, de prostitución, de exclusión. No hay niños teniendo que ganarse la vida en la calle vendiendo chucherías, o limpiando los parabrisas de los carros. Tampoco hay ningún niño que esté trabajando. Es decir, la calidad de vida –la calidad de vida, no el nivel de vida- de la infancia cubana es un logro único, único”, decía el español Juan José Ortiz Brú a la prensa cubana (2).

Pero los reconocimientos a Cuba por parte de UNICEF no llegan a la opinión pública internacional, permeable, sin embargo, a los disparates sobre este tema que son vertidos en algunas tertulias televisivas. Eduardo Inda (3), periodista del diario El Mundo y habitual tertuliano de varias cadenas de televisión españolas, se atrevía a contradecir a UNICEF y aseguraba –sin que nadie le rebatiera- lo siguiente: “Yo conozco Cuba, y en Cuba (las niñas y los niños) están desnutridos, malnutridos” (4).

Ninguno de los grandes diarios, radios o canales televisivos españoles han publicado una línea sobre el reconocimiento que recibió el Gobierno cubano, en marzo de 2014, de parte de la FAO, la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, por sus logros contra el hambre (5). Tampoco informaron de la carta que el Director General de la FAO, José Da Silva, envió un año antes al expresidente cubano Fidel Castro, felicitando a su país por el mismo motivo (6).

Por el contrario, cientos de miles de personas han podido escuchar las explicaciones tan “científicas” del tertuliano Eduardo Inda sobre cómo se detecta la desnutrición infantil en Cuba: “Los niños en Cuba, en general, son niños muy delgados, a los cuales se les marcan las costillas. ¿Por qué? Porque no se les da de comer”.

Los informes, los reconocimientos y las declaraciones de representantes de UNICEF o de la FAO no dejan lugar a dudas sobre este tema. Tampoco ocultan los problemas y dificultades a superar en Cuba en materia de alimentación: la aún escasa producción agrícola nacional, los altos precios en los mercados agropecuarios, o la poca variedad de la dieta alimenticia (7).

Pero el valor de estos informes reside, fundamentalmente, en que comparan la situación de Cuba con la de otros países con niveles similares de desarrollo económico, pero con un sistema de economía capitalista, y en los que el hambre y la desnutrición infantil sí son una realidad documentada y verificable (8). Aunque esta no nos la cuenten cretinos televisivos como Eduardo Inda.

“Las políticas públicas en favor de la infancia han sido una prioridad (en Cuba) desde hace muchos años, lo que ha conseguido algo verdaderamente inaudito en el mundo en desarrollo: que de los cientos de millones de niños y niñas que sufren gravísimas vulneraciones de sus derechos –muchos mueren diariamente por causas absolutamente evitables- ninguno sea cubano”. Juan José Ortiz Brú, exrepresentante de UNICEF para Cuba (9).

(1) http://www.eldiario.com.ar/diario/internacionales/78484-cuba-sin-desnutricion-infantil.htm

(2) https://www.youtube.com/watch?v=NvWnvOeDbdY

(3) http://es.wikipedia.org/wiki/Eduardo_Inda

(4) http://www.lasexta.com/programas/al-rojo-vivo/noticias/inda-contesta-iglesias-cuba-ninos-estan-malnutridos-porque-les-dan-comer_2014071800159.html

(5) http://www.rlc.fao.org/es/paises/cuba/noticias/cuba-recibio-reconocimiento-de-la-fao-por-haber-erradicado-el-hambre/

(6) https://www.youtube.com/watch?v=84GviPmmnHw

(7) http://www.cubadebate.cu/opinion/2014/03/10/agricultura-encuba-donde-esta-la-papa/

(8) http://www.oxfamintermon.org/es/campanas-educacion/entrevista/entrevista-hambre-cronica-en-guatemala-no-es-solo-un-problema-de-justi

(9) https://www.youtube.com/watch?v=5r6lg6n2mjE

Fuente: Cubainformación

Sábado, 23 Agosto 2014 11:03
Publicado en Política
Leer más ... 0
Modificado por última vez en Sábado, 23 Agosto 2014 11:13
Hoy en día, la concatenación de acontecimientos y su centralidad mediática, en ocasiones son utilizados para ocultar o desviar la atención de la opinión pública. Este verano hemos asistido al derribo de un avión en Ucrania, a la nueva matanza de Israel en Palestina y posteriormente al auge del Estado Islámico y sus posteriores consecuencias. Una tras otra esas noticias se han superpuesto, y el protagonista de hoy cae en el olvido mediático de mañana.

La nueva agresión del estado de Israel contra el pueblo palestino ha protagonizado algunas semanas en los medios de comunicación. Muchos de ellos han vuelto a repetir tópicos y lecturas preconcebidas sobre aquella realidad, pero más allá de la crueldad y el impacto visual de la matanza, algunas señales comienzan a despuntar en ese complejo escenario, y todo indica que las cosas ya no serán iguales en el futuro.

Israel y sus aliados occidentales y árabes nos han querido acostumbrar a una realidad que comienza a resquebrajarse. La última matanza bien podría inscribirse en el guión de los últimos años, donde cada cierto tiempo los planes de Tel Aviv se materializan a través del sufrimiento y la muerte de la población civil palestina.

Los antecedentes de la actual situación ayudan a ubicar mejor los pasos dados por Israel. En primer lugar, el fracaso de las conversaciones impulsadas por EEUU y el enfado de algunos sectores de la administración norteamericana con la intransigencia del gobierno israelí (el propio Kerry avisó a Israel del avance preocupante de la campaña BDS y de la imagen de Israel ligada al Apartheid).

En segundo lugar el acuerdo nacional entre Hamas y Fatah, acompañado de un importante reconocimiento internacional y de los pasos palestinos para su reconocimiento en Naciones Unidas. Y todo ello acompañado de algunas críticas desde la UE a la política de asentamientos.

La excusa o el supuesto detonante utilizado por Israel, será en esta ocasión la muerte de tres jóvenes colonos en Hebrón, Cisjordania. Desde el primer momento tanto el gobierno israelí como los militares conocían el fatal desenlace de lo que en un primer momento se quiso presentar como un secuestro. A pesar de ello pusieron en marcha una campaña mediática masiva acompañada de detenciones masivas de militantes de Hamas en Cisjordania.

Ante esas medidas de Tel Aviv, desde Gaza se lanzan algunos cohetes contra Israel (nunca misiles, como algunos medios han señalado), y al tiempo que el montaje del secuestro está dejando en evidencia las mentiras israelíes, el gobierno lanza su operación contra Gaza, en esta ocasión la excusa será acabar con el lanzamiento de cohetes de la resistencia palestina.

Poco tiempo después ante la incapacidad de detener, a pesar de la destrucción y muerte sembrada en Gaza, esos lanzamientos, Israel lanza la operación terrestre, en esta ocasión con una tercera excusa, destruir los túneles de la resistencia.

El último ataque contra Gaza ha sido un nuevo ciclo de violencia, dejando claro que no hay solución militar. Además, ha sorprendido a los dirigentes sionistas la capacidad de resistencia palestina, que puede continuar lanzando cohetes y que su sistema de túneles no ha sido destruido. Además, en estos días las víctimas israelíes han sido en su casi totalidad militares, lo que preocupa y mucho a los estrategas sionistas, bastante descontentos además con el incremento de la presión internacional.

Cada vez queda más claro que no estamos ante un conflicto entre dos realidades parejas. Los falsos argumentos de Israel en torno al dilema de su seguridad y el derecho de autodefensa, no se soportan. Como señalaba recientemente Chomsky, la ocupación es ilegal, y no estamos ante “un conflicto sino ante las consecuencias de una colonización ilegal”.

Israel está perdiendo todas las caretas que ha mantenido hasta ahora. Un estado surgido como fruto de la mala conciencia de las potencias coloniales occidentales, controlado por una pequeña élite de políticos, militares, religiosos e industrias de tecnología y armamento, se está mostrando como una entidad de colonización, ocupación y fanatismo.

El auge e influencia de los sectores más reaccionarios ligados al sector nacional/religioso (a día de hoy en el gobierno, en el parlamento, en el ejército y en los medios de comunicación) está trayendo la reafirmación de un estado por y para judíos, que excluye al mismo tiempo a otros ciudadanos o que impide el retorno de la población palestina expulsada.

La demonización del palestino, el racismo, el mayor peso de políticos y dirigentes religiosos extremistas, el impulso de nuevos asentamientos está logrando que la intolerancia de la sociedad israelí sea cada vez más común.

Los arrestos masivos, los asaltos armados, la muerte de centenares de palestinos (muchos de ellos menores), cerrar y sitiar ciudades y pueblos, la destrucción de viviendas, los ataques aéreos, la tortura… son una muestra de la política de Israel hacia Palestina, y todo ello, hasta ahora con total impunidad.

Es la cultura de la venganza, es la utilización del castigo colectivo, algo que está terminantemente prohibido por la legislación internacional (las responsabilidades individuales por una acción no pueden ser entendidas como colectivas), y que Israel hace caso omiso.

La situación en Palestina ha mostrado otra realidad estas semanas. La capacidad de la resistencia, y sobre todo la unidad de todas las organizaciones palestinas en las negociaciones de Egipto, anticipan un nuevo futuro para el devenir del pueblo palestino. Estos días han mandado un mensaje claro, “la ocupación es inaceptable e ilegal, y su mantenimiento tendrá un coste económico y político para el ocupante”. La nueva estrategia pasa por poner fin a la cooperación de determinados sectores palestinos con Israel y coordinar los nuevos movimientos en tres frentes.

En Gaza hay que romper los muros de la mayor cárcel a cielo abierto del mundo, derribar los muros de guetto que permitirá que la población palestina viva con cierta dignidad; en Cisjordania se incidirá en poner fin a la colaboración con la ocupación (un joven palestino afirmaba que “si tengo diez balas, una será para mi enemigo y las nueve restantes para los traidores”); y en Jerusalén las protestas y manifestaciones tendrán que revertir la ocupación y expulsión que Israel lleva adelante contra la población palestina.

Estas semanas, además de la resistencia armada en Gaza, hemos asistido a innumerables protestas en Haifa, Nazaret o Jerusalén, con una respuesta israelí basada en la represión y que lleva hacia una mayor radicalización de los territorios ocupados. Sobre el escenario planea lo que algunos han definido la antesala de la tercera Intifada.

La equiparación con el apartheid es cada día más evidente. Antes de que diese comienzo la última agresión militar contra Palestina el secretario de estado de Estados Unidos, John Kerry, había afirmado que "Israel corre el peligro de convertirse en un estado de apartheid”, y aunque las posteriores presiones le hicieron rectificar, es muy significativo que esas palabras provengan de un aliado de Israel.

Los que evitan equiparar la situación del pasado de Sudáfrica y la de Israel, no lo hacen tanto en función de que son dos realidades diferentes, o al menos no son idénticas en su totalidad. Lo hacen temerosos de que se aplique un guión similar para superar la situación de discriminación de la mayor parte de la población.

El argumento demográfico se antepone al democrático. Si en Sudáfrica hubiesen valido los argumentos del status quo de Israel, el sistema de apartheid no hubiera finalizado, ya que la minoría blanca estaría indefensa. Y al hilo de esa comparación, si en Sudáfrica la solución pasaba por un nuevo estado, pero no dos, ¿por qué no habría de valer lo mismo para Palestina e Israel?

El paradigma de los dos estados no se sostiene, e incluso como señalan muchas analistas “ha muerto”. Se trata de elegir entre democracia (con sus defectos) o discriminación. Israel también es consciente de ello pero prefiere ganar tiempo apostando por el actual status quo, y de esa forma evitar que sus violaciones de los derechos humanos y crímenes de guerra acaben ante un tribunal internacional.

La ocupación de Cisjordania no es para proteger a Israel, sino para mantener y ampliar la infraestructura de las colonias. Al mismo tiempo, el sitio y agresión constante a Gaza no es para evitar los ataques con cohetes sino para castigar colectivamente a la población. Hay quien ha señalado que la salvaje agresión a Gaza podría ser una cruel cortina de humo que Israel utilizaría para continuar con su colonización ilegal de Cisjordania, al tiempo que apuntala los pilares de un futuro Gran Israel.

Este status quo supone la solución menos mala para los actuales intereses de Israel. Esa fotografía nos muestra la guettización de Gaza y la ocupación y colonización de Cisjordania, y como señala un historiador palestino, “los guettos inevitablemente tienden a luchar contra los que les someten a esa situación”. Por ello, los defensores de la reacción de Israel como “autodefensa” ocultan una premisa, que el pueblo palestino está ocupado, y que Israel está defendiendo esa ocupación.

Bajo la estrategia de ocupación, permanente violencia y ciclos de treguas y nuevas agresiones, Israel pretende acabar con cualquier intento de unidad palestina, al tiempo que persigue continuar expandiendo las colonias y el status quo actual.

Las consecuencias de esta última escalada de Israel se están mostrando cada vez con mayor claridad. A los apologistas del status quo defendido por Israel se les hace cada día más difícil seguir defendiéndolo ante la opinión pública de sus respectivos países. La histórica impunidad del estado sionista puede tener los días contados (las acusaciones de usos de armas ilegales y de crímenes de guerra ganan peso por momentos).

La retórica de la victimización del sionismo puede estar también tocando a su fin y cada día se hace más difícil para los dirigentes de Israel mantener a ese estado dentro de los estándares internacionales.

A pesar de discursos-trampa, como esos que pretenden equiparar cualquier crítica u oposición a las salvajadas de Israel como anti-semitismo (el pueblo palestino también es semita), cada día son más las personas, instituciones y estados que están comenzando a distinguir entre israelí, sionista o judío. Porque como señalan muchos judíos, ellos no están representados por Israel, y sobre todo sionismo y judaísmo son dos términos muy diferentes.

Finalmente, los acontecimientos de estos días también están sirviendo para derribar otro mito. No estamos ante un conflicto entre árabes y judíos, sino ante la ocupación de Palestina por parte del estado de Israel. La actuación de Arabia Saudita, Egipto o Jordania, verdaderos aliados del estado sionista, nos muestran los verdaderos objetivos e intereses que históricamente ha movido a dirigentes de algunos estados árabes en torno a Palestina. La utilización interesada de las demandas palestinas es abandonada cuando se enfrentan a la geoestrategia de los citados dirigentes.

Las presiones sauditas, la propuesta envenenada de Egipto, la cooperación de Jordania o las propuestas no publicadas de EEUU (apoyo militar y tecnológico, para controlar "sin ser visto”) muestran claramente la parcialidad de esos actores.

Como apuntaba recientemente un periodista británico, la actual fotografía nos muestra “un pueblo ocupado, que ante la destrucción sistemática de su país y la negación de sus derechos, ha decidido utilizar la violencia”.

La clave para entender el conflicto reside en la ocupación de Israel y su opresión hacia el pueblo palestino. No se trata por tanto, de cohetes, ni de “escudos humanos” o túneles. Estamos hablando del permanente control que Israel ejerce sobre la tierra y el pueblo palestinos.

Sábado, 23 Agosto 2014 10:56
Publicado en Mas noticias
Escrito por
Leer más ... 0
Valora este artículo
(1 Voto)

Estudiantes y adherentes de todo Chile se sumaron a la marcha convocada por la Mesa Social por la Educación.

Sábado, 23 Agosto 2014 00:27
Publicado en América
Leer más ... 0
Modificado por última vez en , 30 Noviembre -0001 00:00
Valora este artículo
(1 Voto)

Una joven mexicana explica en un video los motivos por los que está en contra de la popular campaña 'Ice Bucket Challenge' (Desafío del Cubo de Hielo). Según la joven, uno puede ser solidario sin necesidad de desperdiciar agua.

Sábado, 23 Agosto 2014 00:23
Publicado en América
Leer más ... 0
Modificado por última vez en , 30 Noviembre -0001 00:00

Traductor

elotrokiosko.net

Insurgente te necesita

Insurgente en el aire...

478 personas personas leen ahora insurgente.org


Ayúdanos a seguir adelante.


Insurgente.org es un medio autofinanciado. Si quieres contribuir a que insurgente pueda seguir publicando artículos como éstos, puedes hacer tu donación en Paypal (seguro y permite diferentes formas de pago)

Microdonación de 2 euros

Donación de importe libre

INSURGENTE TV.

El negocio del ébola

 

Alexa

Insurgente.org
Gmail Sign in Gmail Sign up Gmail Login