La consejera de Salud y Bienestar Social, María Jesús Montero, ha defendido este miércoles el cierre de camas en hospitales públicos de Andalucía como medida de ahorro y para reservarlas «a situaciones de brotes epidémicos» e incidencia de enfermedades comunes como la gripe. Durante su comparecencia ante la Comisión de Salud y Bienestar Social celebrada en el Parlamento andaluz.
Montero ha señalado que el cierre de camas en realidad es una «reserva» que se hace de entre el 3 y el 5 por ciento del total de las camas disponibles en centros hospitalarios. «Estos planes de reserva son comunes a todos los sistemas de salud, no solo al andaluz, suponiendo entre un 3 y un 5 por ciento del total de camas disponibles las que se ponen en reserva para hacer frente a incidencias puntuales o estacionales, como con los brotes de gripe», ha explicado. «Es normal que en determinadas épocas del año se ponga una mayor reserva de camas», dijo quitándole importancia a una de las habituales denuncias que suelen realizar los sindicatos sanitarios en los medios de comunicación. Ha agregado que esta medida «es similar y homologable» a la que se realiza en hospitales públicos de otras comunidades autónomas.
La consejera andaluza de Salud ha replicado al diputado popular que «no se trata del número de camas que se tenga sino de si hay buena accesibilidad y calidad en la atención».
Reiteró que el plan de verano (donde hubieron 3.000 camas cerradas) no es un «ingenio» que se pone en práctica en Andalucía, sino que «ocurre en otras comunidades autónomas» para «mejorar la eficiencia y los recursos». Defendió que el SAS «ha hecho una utilización eficiente del recurso cama» sin que ello haya ido en detrimento de la calidad asistencial.
Agencias,.







